VIOLENCIA POLÍTICA: UNA REALIDAD DE GÉNERO NORMALIZADA

VIOLENCIA POLÍTICA: UNA REALIDAD DE GÉNERO NORMALIZADA

La violencia política es un fenómeno que busca afectar de manera contundente los derechos políticos de las mujeres. Con un soporte discursivo que sostiene un ánimo de provocar la inhibición de las mujeres en el ámbito del poder público, que sobrevive con los continuos episodios de violencia, y cuyos actos no tienen ninguna repercusión condenatoria, sancionatoria o de resarcir el daño causado de manera inminente. Lo cual obstaculiza el liderazgo de la mujer y la igualdad sustantiva. Así las cosas, esta situación además de permear todas las instituciones y los ámbitos tanto públicos como privados se ha normalizado hasta al punto de no darle mayor importancia.

La condena pública y el efectivo funcionamiento de los organismos de justicia pueden atenuar el impacto de violencia en la participación política de la mujer, pero cuando esto no sucede produce efectos muy negativos hacia la retracción de las mujeres en el juego político, puesto que no ven ningún respaldo de parte del Estado y al sentirse desprotegidas muchas han desertado.

Es evidente como en la mayor parte de los países Latinoamericanos, la violencia política se ha transfigurado en una gran compensación en torno a los avances en materia de equidad de género y acceso a la política. Sin embargo, abusos, hostigamiento, agresiones sexuales, físicas, psicológicas e incluso secuestros han sido una forma de presión para obligar a las mujeres a abdicar de las elecciones o los cargos de los que ya tienen posesión. Estas prácticas las reafirman, por ejemplo, Dania Gonzales de El Salvador y Pamela Aguirre de Ecuador siendo interlocutoras en el panel número dos enfocado en las “Brechas de la realidad política Latinoamericana” que ha realizado la Fundación SHE IS con el fin de dar un recorrido por toda Latinoamérica y conocer las experiencias de mujeres en el campo político que sufren un sometimiento constante por el simple hecho de ser mujeres, y además de ser jóvenes. El daño es inminente pues como mujeres jóvenes al sentirnos atacadas de manera constante hace que crezca la incertidumbre e insatisfacción de la verdadera protección del Estado a sectores vulnerables como el nuestro.

Las dos panelistas anteriormente mencionadas han sido víctimas del constante repertorio de prácticas que buscan reforzar la esfera pública como dominio masculino y remover a las mujeres a relaciones de subordinación. Es absurdo que aún se lleve la idea que la mujer no tiene las mismas capacidades de un hombre, pues el género no lo determina, y crear este tipo de limitantes rezaga todo el tiempo el papel del género femenino dejándolo en un segundo plano

Para muchos la normalización del concepto de violencia política ha llevado a pensar que es un fenómeno reciente en América Latina, empero, es un fenómeno dilatado que no se agotó con la derrota de las dictaduras. Por ende, no es un fenómeno novedoso en el caso de las mujeres, solo que ahora es más evidente por la difusión y denuncia en medios de comunicación e información de este tipo de actos, en contra de la participación activa de la mujer en los escenarios de la política.

Ahora bien si hablamos de las diferentes formas en que se expresa la violencia política contra las mujeres en América Latina y el Caribe, se debe llamar la atención a la extensión que ha tomado la experimentación de la violencia política en torno al ejercicio directo del poder político contra el género femenino.

Según Luz Guerrero secretaria técnica del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belem do Pará, los porcentajes de violencia política contra la mujer en el ejercicio de la política directa ha crecido exponencialmente desde la Conferencia de Beijing[i] (Mejía, 2017). Pues esta Conferencia tiene con claridad un impacto decisivo en las legislaciones sobre la participación política de toda la región.

Así las cosas, el fenómeno de ampliación de la participación política de las mujeres y de la apertura para ellas en cargos de decisión política en diferentes esferas, no han tenido los resultados esperados, sino que por el contrario ha tenido un efecto negativo. Además, el incremento de los métodos de violencia de los que las mujeres han sido víctimas históricamente incluye desde violencia física, feminicidios políticos hasta múltiples manifestaciones por medio de amenazas, violencia patrimonial, injuria, actos de extorsión y calumnia por mencionar algunos. Pero lo más indignante son los atentados directos en contra de su reputación, seccionar los fondos o recursos públicos, la manipulación, el engañó y el uso de su imagen para el desprestigio.

Por lo anterior, es importante consolidar una transformación cultural, robusteciendo en todos los niveles el Estado y la sociedad en general. Para de esta manera, generar una verdadera visibilidad de las mujeres sin tener en cuenta estereotipos de género en medios de comunicación masiva, pues este, ha sido un medio que se ha encargado de adaptar estereotipos que se viralizan y fomentan la discriminación y la violencia de las mujeres.

Finalmente es importante hacer alusión a que solo una unión irrestricta de todas las mujeres en el campo político generaría una fuerza incontrolable que permitiría cambios importantes, en donde no se sientas solas, sino que por el contrario haya un respaldo solido que las impulse a no decaer, a perseguir y alcanzar los objetivos propuestos. Pues no se podrá restablecerse el dogma del género masculino si desde ahora no se marcan cambios que sustenten la importancia de la participación de todos en la arena política para alcanzar avances significativos en las instituciones y los escenarios de decisión participativa. Por ende, debemos hacer parte del cambio y no del retraso en estas situaciones que buscan reprimir a ciertos sectores de la población y reducirlos a su mínima expresión.

Referencias

Mejía, L. (9 de Mayo de 2017). PNUD. Obtenido de http://americalatinagenera.org/newsite/index.php/es/informate/informate-noticias/noticia/228-pagina-informate/entrevistas/355-la-violencia-politica-contra-las-mujeres-en-america-latina-y-el-caribe 

[i]se basó en los acuerdos políticos alcanzados en las tres conferencias mundiales sobre la mujer para garantizar su igualdad (ONU MUJERES)

05 Agosto 2020

Leidy Alejandra Martínez Rojas

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.

Abrir chat
#AisladasNoSolas, estamos disponibles para ti. ¿Cómo podemos ayudarte?