¿Y qué pasará cuando se abran las puertas hacia la calle y debamos salir de nuevo?

¿Y qué pasará cuando se abran las puertas hacia la calle y debamos salir de nuevo?

Las cosas no valen por el tiempo que duran, sino por las huellas que dejan y puedo partir de esta premisa árabe para desde mi experiencia tratar de ver con ojos de espectador el contexto que me rodea; en la distancia que genera el confinamiento, pero la cercanía de las redes sociales.

Esta crisis que estamos viviendo clarificará lo que nunca debíamos haber olvidado: hay cosas que tienen precio y ya no tienen valor. Hay cosas que tienen mucho valor… y no tienen precio.” Y esto sí que nos está costando recordarlo pues cuando la salud se ve vulnerada, cuando tus millones o cientos ahorrados en el banco no sirven para nada más que intentar sobrevivir o combatir a un enemigo que desconoces y muy seguramente es más fuerte que tú.

Es el momento que debemos aprovechar para hacernos las preguntas adecuadas, para buscar las respuestas que transformen nuestros comportamientos y, quizá, nuestros modelos de vida y negocio, sería miserable con los muertos que deja esta pandemia y la oportunidad que tienes de vivir que salgas a seguir siendo la misma persona, dirían los creyentes no tendría perdón de Dios.

Este encerramiento paraliza la economía, pero puede que sirva para reactivar el compromiso por el interés general y reconectar lo importante con lo necesario, lo urgente con lo vital e intentar ponernos en los zapatos del otro por primera vez, en verdad, como dice una gran inspiradora amiga un calzado dos tallas más pequeño. No hay mercados sin sociedad, no hay sociedad sin equidad. Vamos a necesitar una alianza por el bien común que es mucho más que la insuficiente y transaccionaría apelación a la colaboración público-privada. Otro modelo de desarrollo económico es necesario, si queremos garantizar la verdadera sostenibilidad que asegura el futuro de varias generaciones porque hace viable el presente: medioambiental, social y económica.

Espero los encerrados redescubran el placer de la incertidumbre creativa. Poder pensar sin limitaciones, poder hablar sin horarios, quizás romper los estereotipos y el deber ser. Descubran que el intercambio, el desarrollo de redes de solidaridad, la ayuda mutua, permiten establecer vínculos de nueva sociabilidad cooperativa. Aprovechemos esta incertidumbre creativa, y trágica. Para cuando las puertas se abran, salgamos más sabios y conscientes de que no hay futuro si no se renuncia en primera persona del plural. Además, que el valor más apreciado será el tiempo, abre entendido que el caos fue el mejor escenario para reinventarme y volveré a lo simple, a lo esencial y lo sencillo.

Por Juan David Sánchez.
19/04/2020
Para página Fundación She Is

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.

Abrir chat
#AisladasNoSolas, estamos disponibles para ti. ¿Cómo podemos ayudarte?